Saltar al contenido
Vartox
—Estudio

Empezó del otro lado del mostrador.

Vartox es un estudio de tecnología a medida. La idea salió de recorrer negocios y ver, uno tras otro, el mismo trabajo hecho a mano.

—De dónde viene

Vartox no empezó en una oficina de software. Empezó recorriendo comercios: entrando, mostrando un producto, y viendo de paso cómo funcionaba cada negocio por dentro. El cuaderno con los fiados. La planilla que se actualiza cuando alguien se acuerda. Los pedidos perdidos en un WhatsApp con doscientos mensajes sin leer.

El patrón se repetía de local en local, y no era falta de ganas ni de orden. La herramienta que hacía falta existía —hace décadas— pero venía en paquetes pensados para empresas con departamento de sistemas. Un negocio de barrio no tiene con quién hablar de eso.

«Salía de un local pensando “esto se arregla con dos pantallas”. Al tercero que pensé lo mismo, me puse a estudiar cómo hacerlas.»
Fundador de Vartox

Hoy el estudio construye software: sistemas de gestión, sitios, automatizaciones y producto propio. Todo se escribe desde cero, con las mismas herramientas que usan las empresas grandes, a la escala que el negocio necesita hoy y con lugar para crecer mañana.

Y la puerta quedó abierta a propósito: si se te ocurre algo que te haría el día más fácil, se puede preguntar. La respuesta puede ser que sí, que conviene otra cosa, o que Vartox no es quien lo resuelve. Las tres se dicen en la primera charla.

—Lo que se te ocurra

Si te lo podés imaginar, se puede preguntar

Ninguna de estas preguntas es rara. Son las que aparecen cuando alguien mira su propio negocio y piensa qué le sacaría trabajo de encima.

  • ¿Puedo prender las luces del local desde el teléfono?
  • ¿Puedo saber cuánto vendí hoy sin hacer la caja?
  • ¿Se puede avisar por WhatsApp cuando el pedido está listo?
  • ¿Puedo ver el stock de los dos locales en la misma pantalla?
  • ¿Puedo dejar de cargar la misma factura en dos lados?
  • ¿Se puede pasar todo esto a un sistema sin perder lo que ya tengo cargado?
—Qué lo distingue

Tres cosas que no se negocian

Código propio

Sin themes, sin plugins, sin deuda técnica heredada. El código queda documentado y es del cliente.

Diseño con criterio

Cada decisión visual apunta a un objetivo del negocio. El diseño se cierra antes de programar.

Trato directo

No hay ejecutivo de cuentas ni equipo rotativo: hablás con quien lo construye. Pocos proyectos a la vez, para meterse de verdad en cada uno.

Quién está atrás

Un equipo chico, con una dirección que lleva cada proyecto de punta a punta. La misma persona te contesta el WhatsApp y te entrega los accesos.

Córdoba, Argentina.

—Empecemos

¿Tenés un proyecto en mente?

Contá qué necesitás y el estudio te responde con una propuesta concreta. Sin compromiso.